Comer sano cuando se tiene poco tiempo

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Comer sano

Hace unos días atrás, entre el calor que hacía y las ganas de no cocinar después de haber estado horas haciendo trámites que si o si debía hacer. Abrí la heladera y dije: a ver, inspeccionemos a ver qué hay por aquí. Me quedaba hamburguesas y había un pote de ensaladilla rusa. Obvio en 10 minutos, me senté junto a mi esposo e hijas a comer. Sabía que eso no era comer sano, pero era lo más rápido para hacer.

En realidad, debería haber hecho hamburguesa con ensalada de lechuga, tomate, huevo duro y dos lonchitas de queso tierno. Pero de momento, se me había ocurrido eso y no me detuve a pensar. Ahora, analizando fríamente, ¿cuántas son las personas que hacen lo mismo de ir a la heladera y cogen lo primero que ven? y la respuesta es que muchas lo hacen, esa es la verdad.

Cuando sales disparada

Recuerdo, que por ahí no sentía el despertador en la mañana y de pronto de un salto me levantaba para despertar a una de mis hijas para ir a la universidad. Y salía volando para llegar la menos justo, por suerte, la universidad de odontología está a tres calles de mi casa, pero mi hija no desayunaba y luego en un break, iba a una cafetería con compañeras de estudio.

En cambio yo, como soy mi propia jefa, primero me duchaba, me vestía y recién tomaba mi desayuno, para luego comenzar mi tarea de redactora de contenidos. A no ser, que uno o dos días tuviera que hacer trámites o citas médicas, la tentación del fast food practicarlo en casa siempre es el salvataje de toda mujer casada o soltera y lo mismo pasa en los hombres que viven solos o son casados.

Planificar comidas
La eterna pregunta de toda mujer es: ¿qué haré y qué comeremos hoy? Y la verdad, es que a veces, no sabes qué inventar, porque si haces siempre carne con ensalada, carne con fideos, pizza, bocadillos fríos, etc. llega un momento que tu familia te dice: BASTA, inventate algo, ¡¡¡siempre lo mismo!!!

Y la desesperación irrumpe en tu interior y en los hogares cada día de todas las mujeres, ante la mente en blanco que no entiendes como ninguna de las 2000 recetas del libro de cocina que alguna vez gané en Canal Cocina, sirve en ese momento de vacío culinario.

Entonces, me dije:¡¡Viviana, esto no puede seguir así!! A partir de hoy planifica todas las comidas de la semana con anticipación. Y eso hice. Primero me senté con un cuaderno, comencé a pensar en cada día de la semana, las cuatro comidas de: desayuno, almuerzo, merienda y cena  y apunté todo.

Variando en la cocina

Y la verdad, me fue de gran ayuda, porque de esta forma trataba de variar las comidas de forma sana. A parte, me vino bien porque al ser diabética, hay cosas que no puedo comer y debo preparar a parte. Por lo que en mi casa, hacemos eso y ha sido una verdadera solución al problema de no saber qué hacer de comida. Te invito a que planifiques, verás como comes mejor, más variado y… ¡es más fácil controlar tu peso!

Además, haz una lista de lo que necesitarás para preparar las recetas de comida para toda la semana. Esto te permite ir una sola vez a hacer las compras, enfocándote en lo que utilizarás para las comidas de la semana: ahorrarás tiempo y también dinero, lo cual es beneficioso para la canasta familiar, ya que compras lo que necesitas, no lo que quizás, tal vez, quien sabe si vayas a usar.

Cómo comer sano cuando tienes poco tiempo

Cocinar y comer sano
A ver, no siempre cocinar implica estar tres horas en la cocina haciendo delicias. Claro que hay comida envasada que son sanas, pero lo bueno de lo hecho en casa, es que sabes lo que le estás poniendo, inclusive puedes regular las porciones, la sal, el azúcar, los aderezos, el aceite y cantidad que usas.

Todos esos pequeños detalles, que marcan la diferencia entre un plato saludable y uno que engorda y te perjudica la salud.

¿Cómo gastar poco tiempo en la cocina? Te vas a mi sección Gourmet en este blog. Y como verás, hay miles y miles de recetas de comidas fáciles y sanas que puedes tener listas en media hora.

Cocinar doble y sano
Hay mujeres que no pueden con su genio, y cocinan como para un batallón o para que dure una receta dos o tres días con el pretexto de: que más vale que sobre, y no que falte. Inclusive, como mi finada suegra que cocinaba mucho porque mi esposo debía alimentarse bien por ser una persona muy alta.

Yo flipaba, pero ella era así. Una mujer que se preocupaba que no faltara un plato de comida para toda la familia.

Más, me decía: si las sobras son lo mejor que te puede pasar hija mía, cuando tienes poco tiempo.

Entonces, suponte que  te ha sobrado pollo, ¿qué puedes hacer? pastel de pollo, croquetas de pollo, ensalada de lechuga, tomate, pollo, queso, aceitunas y huevo duro. Pero, ojo, sin caer en la trampa de terminar cenando por dos.

Consejo importante:

Cuando termines de cocinar, divide siempre las porciones iguales para cada uno de los comensales.

Y el resto puedes guardarlo en recipientes herméticos para comerlo en tu casa o en la oficina, en caso de que trabajes tu o tu esposo con horario corrido. Así, tendrás un almuerzo casero y listo para consumir.

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