La vida está llena de sorpresas, y, ¡vaya que las hay!

Las sorpresas de la vida Mi hermano Carlos, tenía una novia llamada Irene, con la cual se iba a casar. Pero el destino quiso lo contrario. Él entró a trabajar en el Ayuntamiento, donde muchos jóvenes de su edad de ese entonces, tenían 22 años. Grande era su alegría al ver sido elegido para ser funcionario a temprana edad. De

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