Algunas mujeres no quieren llegar a la mediana edad por inseguridad

Algunas mujeres no quieren llegar a la mediana edad por inseguridad

¡Ay mujeres mías! ¡Qué miedo tienen algunas de llegar a la mediana edad!. Empiezan a darle a la cabeza con pensamientos absurdos y eso se debe a la inseguridad que se tiene, cuando es la mejor época de una mujer. Esa época poderosa y sensual que cada mujer posee en su propia existencia.

No sé, por qué se asocia con pérdidas de la elasticidad en la piel, el trabajo, las amistades, lo sexual, la soledad en algunos casos. ¿No sabes acaso, qué tienes otras oportunidades que jamás has pensado? La mediana edad, no es para tirarte en un sofá a mirar la televisión, llorar por el pasado o presente, y pensar que ha llegado el momento en que quizás tengas una patologías no curables.

El mundo gira constantemente

Quizás se pierdan algunas cosas con el tiempo, pero es para dar paso a otras nuevas. El mundo gira constantemente, las vibraciones energéticas también. Y, eso, hace que comiences a pensar en positivo, no en negativo. Todo, como siempre digo, es aprendizaje y cuando terminas una lección, pasas a otras.

Aunque esta sociedad, se empeñe en etiquetar a las personas de una cierta edad, con solo un poco de reflexión, no es tan difícil darse cuenta de las enormes ventajas de tener 40, 50, 60 o más años (lo que hoy se puede considerar mediana edad, debido a una mayor esperanza de vida).

Yo no creo que seas tan inexperta como a tus 15-25 años, más, en aquellas épocas nuestras, donde madurábamos si o si para prepararnos para la vida. Aún, tienes todavía todas las facultades para disfrutar de la vida, aunque tengas arruguitas en la cara y el cuerpo algo desgastado. Pero, aún lo más bello y si nos hemos cuidado un poco, gozarás de buena salud, en pleno funcionamiento, ¿a qué si?

Estar divinas a esta edad

Mientras hoy desayunaba con mi mate y mi tostada, me pregunté: ¿acaso no estamos divinas a esta edad? Y me puse a analizar y darte estos tips para que pienses un poco y abras tu mentalidad:

Lo que piensan los demás, me tiene sin cuidado, porque ya no tiene un peso específico en las decisiones. Sí, bienvenido al grupo de “Me importa un pepino lo que digan los demás”. Ya te has graduado en experiencias de la vida. Empezarán a consultarte a ti, ya que te has convertido en un referente. No por ser mayor, te van a tratar de anticuada. Hay que saber escuchar, pero también la última palabra, la tiene una.

Vestir femeninas

Despertar cada mañana, conlleva una mayor naturalidad a la hora de vestir y elegir tu propio look. Porque va de acuerdo con tu personalidad y no de acuerdo a cómo te sientas internamente.

Lo que vale, es aquello con lo que te sientes más cómoda, pero a la vez, elegante y femenina. Ya no hay modas que valgan. En todo caso, tú dictas tu propio estilo y eso te hace más sexy. Ojo con dejarte estar, porque siempre tienes que lucir bien, no vale ponerte como si estuvieras en un pijama party.

Sí, tienes que aprender a ser elegante y sexy pero femenina, aunque no tengas tanto dinero. Ten prendas combinables. A veces es preciso, gastar una vez, pero que la calidad de las prendas, sean buenas.

El sexo a mediana edad

Las ventajas del sexo en la mediana edad son abrumadoras. Justo ahora sabes qué te gusta y cómo te gusta, ¿o no?. También, has aprendido cómo complacer al otro. Te has convertido en la gurú del sexo. Y aunque te rías o te mueras de vergüenza, tampoco es para tanto. Sé mujer, ya no tienes de qué preocuparte por quedar embarazada.

Es cierto, también perdemos algunas cosas con la mediana edad, pero, podemos aplicar mi teoría del vaso medio lleno, o sea, total, la pérdida es pérdida, y hay que buscarle algo positivo, como por ejemplo:

1. Perdemos oído: mejor, así no escuchamos tanta estupidez.

2. Tenemos vista: cierto, tenemos que usar gafas para leer, y para navegar en Internet, porque hace rato que venimos luchando contra la presbicia o miopía. Pero las gafas pueden ser muy atractivas. Sácatelas lentamente con una mirada directa y lasciva hacia tu pareja o a alguien del sexo opuesto, y comprobarás que los 50 son irresistibles.

3. Perdemos ese autocastigo de infravalorarnos. Eso es lo más importante. Por fin aprendemos a valorarnos. Agotadas de intentar encajar en determinados moldes, y todo ¿para qué? Solo para encajar y no ser apartada de un grupo social. Llega el momento de felicitarnos por nuestros logros. Hemos superado muchos obstáculos en lo que va de nuestra vida. Somos más fuertes de lo que jamás imaginamos.

4. Bloqueamos esa vergüenza que sentíamos para dar paso a esa mujer que por un momento se abandonó ante viejas creencias.

5. Aprendimos a sentir y ver todo aquello que nos rodea, aparcando lo que no queríamos experimentar.

6. Dejamos esos viejos resentimientos a un lado, para perdonar nuestros errores.

7. Nos permitimos llorar, reír, contestar sabiamente.

8. Nos permitimos planificar o no nuestra vida, de acuerdo a cómo nos queremos organizar y darle prioridades a cosas, personas o sitios que dejábamos a un lado.

9. Vamos a nuestro ritmo, sin apuros ni prisas.

10. Aprendimos sobre nuestro cuerpo que hay que cuidarle, porque habitamos en él.

11. Disfrutamos más los momentos compartidos con personas que nos aportan, haciendo a un lado las personas tóxicas.

12. Sentimos nuevas energías dentro de nosotras, porque buscamos motivos para aprender a vivir.

No te parece, que ya es hora de disfrutar del poder de la mediana edad. Entonces, levanta la cabeza, camina erguida, sonríe, y da paso a esa mujer femenina y personal que llevas dentro de ti. No la bloquees más. ¡Adelante! ¡Tú eres dueña de tu propia vida!

Si te ha gustado el post, comenta y comparte. Y si deseas escribirme privadamente, puedes hacerlo a: contacto.conpersonalidad@gmail.com

Deja una respuesta