¿Cómo empezar y terminar tus proyectos de trabajo?

Proyecto de trabajo

Tus proyectos de trabajo

Si hay algo que no se puede hacer cuando comienzas con tus proyectos de trabajo, es el de procrastinar. Porque la fuerza de voluntad, las ganas de conseguir esa meta que tienes en mente, porque surgió desde tu pensamiento para realizarla, no lo puedes dejar para el “después”. Si en un principio te propusiste a lograr metas y objetivos alcanzables, no los puedes abandonar, así te quiera ganar la pereza.



Terminar lo que empiezas

Terminar lo que empiezas es un deseo que seguramente le pedirías al genio de la lámpara mágica  de Aladino ¿cierto? Pero solo es una fantasía. A mi me ha pasado muchas veces.

¿A ti te ha pasado?  ¿tienes el hábito de empezar tareas o actividades y dejarlas por el camino sin terminar? O ¿quizás te cuesta simplemente empezar? Amiga, ¡no estás sola! la mayoría tiene un largo inventario de tareas, actividades y proyectos sin terminar, pero desafortunadamente este mal hábito de dejar las cosas pendientes, no te ayuda a lograr tus metas y objetivos puede extrapolarse en otras áreas importantes de tu vida.

Empezar y terminar mis proyectos
Empezar y terminar mis proyectos

Todas las mujeres somos diferentes y las actividades que nos generan esa resistencia para completarse varían para cada quién. Sin embargo, en este artículo, te quiero contar una fórmula que me ha dado grandes resultados de productividad. Ahora la preguntita del millón: ¿vas a seguir leyendo este post o lo dejarás a la mitad?.

Mi lema es: “La única forma de terminar es comenzando a producir”



Ojalá todo fuera tan fácil como  hacer y terminar una taza de café caliente o hacer y terminar un plato que se nos ha llenado el ojo al verlo puesto delante de nosotras en la mesa por su gran colorido, ¿cierto?.

Pero en la vida real dejar las cosas importantes “a medias” es algo muy común en las personas.

organizar y planificar mis metas y objetivos
organizar y planificar mis metas y objetivos

Piensa en todos esos libros que no podías esperar a leer en un principio, pero al poco tiempo, los ves que siguen apilados en la librería de tu hogar sin terminar.  Los proyectos que vertiginosamente empezaste pero, por alguna razón se te fueron las ganas; todas esas ideas maravillosas y propósitos que nunca se trasladaron a la acción… pero que había sido comenzado con gran alegría.

Y así, vamos acumulando en una especie de rabia y bronca todas esas cosas que no finalizamos. Culpamos que por algo no finalizamos, una excusa “justificada”: nuestra falta de fuerza de voluntad o nuestra poca motivación.

Lo cierto es que, todas hemos tenido de alguna forma, la sensación de retroceder al intentar avanzar.

Preguntándome…

La pregunta es: ¿cómo lograr terminar lo que empiezas? o en casos extremos ¿cómo lograr esa motivación y objetivo si quiero empezar?

Quiero darte un ejemplo de cómo esa resistencia nos ocurre a todas y yo no soy la excepción.



Recuerdo que hace poco, había entrado un virus a esta pagina y debí descartarla por completo y volverla a hacer desde cero. Ya que con la anterior, había estado trabajando arduamente durante 7 años y medio y ya no podía recobrarla. Tras la amargura del primer momento, me tranquilicé y debía ver el mensaje del para qué me había pasado esto, ¿cuál era el fin? Me quedaban dos caminos: abandonar el barco o relanzar mi nueva pagina con un mejor trabajo del que había hecho. Opté por esta última.

En un principio debí coger la agenda, calendarios, y otras cosas con las que iba a trabajar. Tenía un objetivo y meta que alcanzar. No fue fácil, para nada. Por momentos, ni ganas de escribir tenía, por lo tanto, cero concentración y responsabilidad.

Tal vez estás pensando: “Viviana, me estás diciendo eso de que precisamente no terminas lo que empiezas” No no, por momentos es como que me agarraba el bajón del estrés y tenía ganas de hacer un paro. Pero me tomaba mis 15 minutos de relax neural o sea, hacia descansar mis neuronas saturadas y luego volvía a la carga.

Tablero de visión de trabajo
Tablero de visión de trabajo

Tal vez esta situación te suena familiar del cansancio neural o simplemente esa pereza que debes desterrar a como dé lugar. Es probable que tú también te sientas como estancada por momentos (aún sabiendo lo que hay que hacer), como si en lugar de avanzar fueras en retroceso.

No terminar lo que empezaba por ejemplo en la secundaria o en la universidad, me generaba estrés, frustración y una disminución en mi autoestima. Y cuando me sucedía eso, me retaba por mi gran incompetencia de no ser responsable. Siempre fui muy detallista y perfeccionista en mi juventud, ahora también, pero no a tal nivel de exigencia, sino más pausado tomando mis tiempos correctos. Y fue así que me decidí a hacer algo al respecto para maximizar mi productividad en todos los órdenes de mi vida y, por supuesto, ¡terminar todo lo que empiezo!.

En este post quiero mostrarte una fórmula que a mi me dio grandes resultados

¿Por qué posponemos (procrastinamos) las cosas?

Según una investigación reciente de la Universidad de Psicología en Roma y la Universidad de Buenos Aires, casi una mitad o un poco más de los adultos de todo el mundo, son procrastinadores crónicos. Cuando leí esa cifra, me quedé atónita. Esto quiere decir que entre el 50-55% de los adultos, tienen una tendencia a procrastinar siempre.

Si bien todos tenemos una tendencia para posponer ciertas actividades, lo sorprendente es que un gran porcentaje de los adultos tiene el mal hábito de posponer (o casi todos) desde las tareas del hogar, de trabajo, horas de estudio o incluso pagar las deudas.

tablero de tareas
tablero de tareas para empezar y terminar
La pereza puede ser una pequeña parte que explica el problema de no terminar lo que se empieza o de procrastinar, pero, pocas de nosotras somos perezosas cuando se trata de hacer aquellas actividades que realmente disfrutamos, aquellas que amamos o que son fáciles de hacer y terminar.Yo pienso que inicia algo es parecido a enamorarse: es emocionante e imaginas todo lo bueno que trae consigo esa novedosa actividad. Pero después de un tiempo, esa actividad, proyecto o tarea deja de ser novedoso, empieza a tomar más tiempo del que contemplabas al principio o aparecen situaciones imprevistas que te hacen dejar las cosas sin terminar.

Esto en realidad es una ley de economía muy utilizada: “la ley de la utilidad marginal decreciente”. 

Esta ley explica que el valor percibido o satisfacción percibida de algo, disminuye con cada unidad adicional adquirida o consumida.

Por ejemplo: El sexto trozo de pizza de mozzarella, que te comías con los ojos, será menos disfrutada que el primer trozo, porque su utilidad disminuye y la valoramos menos. 

Suena lógico que esto también aplique para a esos proyectos largos y tediosos.

Otro ejemplo: La sexta hora de trabajo será menos aprovechada y valorada porque su utilidad disminuye y llega el cansancio y la pereza, por lo cual te distraerá. 

Pero ¿porqué pasa esto?…

Estos son sólo 2 motivos que explican por qué nuestro entusiasmo inicial se va perdiendo:

  1. El miedo de no cumplir expectativas externas:

Una de las razones por las que no se terminan las tareas es tu temor a ser evaluada. Nadie quiere ser juzgada. Prolongar una actividad o una tarea puede ser una forma de evitar este miedo de ser observada, calificada o criticada.

  1. El miedo de no cumplir expectativas internas:

Tener metas es algo excelente. De hecho tener una meta, es tu brújula en el camino. El problema aparece cuando las metas son muy inalcanzables y nos aterra fracasar, sobre todo al inicio. Por eso es mejor tener metas cortas y otras largas para no agobiarnos.

A veces esto está relacionado con el perfeccionismo y, otras veces, debido a una falta de confianza en ti misma, pensando que no eres capaz. Y eso se llama NO CREER EN TI.

Confianza en ti
Confianza en ti para empezar y terminar tus proyectos

En conjunto todo esto crea una resistencia que bloquea tus intentos por continuar o siquiera empezar.

La mayoría de nosotras hemos experimentado esta resistencia mental y física frente a alguna meta importante, como: un proyecto pendiente, el cumplimiento de una actividad, la publicación de un artículo, un examen final, una presentación importante, leer un reporte, hablar en público, etc.

¿Qué puedo hacer para vencer la resistencia mental?

La resistencia mental, suele aparecer cuando tenemos delante de nosotras una meta muy grande. Es decir, una tarea muy grande por realizar. Eso nos genera una sensación de agobio,  estrés, inseguridad, lo que impide que empecemos o avancemos correctamente hacia la meta fijada.

En estos casos la motivación parece como tu gran aliada para terminar lo que realizas, pero definitivamente no lo es.

¿Por qué? porque la motivación es muy volátil, tiene que ver con tu estado de ánimo y emociones de ese momento. Y seguramente no quieres confiar en algo que es tan cambiante para terminar ese trabajo importante para ti.

Pero, ¿qué pasa cuando tienes cero motivación?, requieres entonces de mucho más fuerza de voluntad para lograr terminar esa tarea pendiente y es probable que fracases en el intento.

Cuando tu motivación es máxima no requieres de fuerza de voluntad, porque estas realmente entusiasmada en hacer ese trabajo. En cambio, cuando tu motivación disminuye requieres de más fuerza de voluntad y por ende te lleva a abandonar. 

Fíjate en esta gráfica:

FUERZA + MOTIVACIÓN= META ALCANZADA

FUERZA + MENOS MOTIVACIÓN= META NO ALCANZADA

Sobre todo cuando aparece delante de ti un escenario poco favorable, entonces, tu entusiasmo inicial se va evaporando con el tiempo.

motivación
Motivación para empezar y terminar una cosa

Por eso, esta fórmula funciona en todos estos casos:

  • Si no estás totalmente motivado
  • Quieres empezar algo y terminarlo
  • Necesitas trabajar más efectivamente

La fórmula para terminar lo que empiezas

Terminar lo que empiezas te ayudará a sentirte mejor contigo misma, a tener más confianza en ti, lo que te permite lograr otras metas no relacionadas, pero sobre todo, terminar lo que empiezas evita que acumules estrés innecesario y a cuidar de tu bienestar futuro.

Esta fórmula es parecida a la Técnica Pomodoro, que es un método de gestión del tiempo que puede ayudar a que tu productividad sea mayor.

De un modo práctico, podríamos decir que la técnica funcionaría en cinco pasos:

1. Se decide la tarea que se va a realizar.

2. Se programa el pomodoro (generalmente un reloj con alarma) a un lapso de 25 minutos.

3. Se trabaja -y esto es importante- de forma concentrada e intensiva hasta que suena la alarma. Cuando suena, se marca una X, que representa que se ha cumplido con un pomodoro.

La técnica del Pomodoro
La técnica del Pomodoro

4. Se descansa durante 5 minutos (tomar un café, darse un breve paseo, pensar en que a la tarde quieres ir de compras o cualquier cosa sirve, excepto trabajar).

5. Se inicia de nuevo el proceso. Cuando se alcanzan los cuatro pomodoros, se toma un descanso más prolongado, de 20 o 30 minutos.

Sin embargo, la he modificado en base a mi experiencia, por eso, los periodos de trabajo son más largos. Desde mi punto de vista esto te permite concentrarte mejor y exprimir más el tiempo.

Consiste en 3 partes fundamentales:

Primera parte: Divide tus actividades en 2 categorías mentales

Tener el hábito de terminar lo que empiezas es útil cuando esa actividad es relevante para tus metas y objetivos personales. Por ejemplo: no se trata de seguir leyendo hasta el final un libro aburrido que te hace perder el tiempo, pero sí es necesario terminar ese proyecto que te ayudará a conseguir un aumento de conocimiento.

¿Notas la diferencia? Antes de comenzar cualquier actividad que dure más de un día, identifica si esa actividad es un experimento o un compromiso

El objetivo del experimento es no tener miedo de intentar algo nuevo, y  disminuir la resistencia mental para comenzar. Si después te das cuenta de que no es para ti, o no tienes ganas de hacerlo, puedes parar, sin remordimiento.

En cambio, los compromisos deben de completarse sí o sí. 

Si construyes estas dos categorías mentales, ahora tienes una manera fácil de obligarte a terminar sólo aquellas actividades que representen una inversión de tiempo y que estén alineadas con tus metas y objetivos personales.

Segunda parte: Define una primera meta corta

Terminar aquellas actividades que sean compromisos es tu meta final, pero, para lograrlo tienes que atravesar una serie de pasos, los cuales deben de convertirse en pequeñas metas.

Este nuevo acercamiento te relaja mentalmente, conquistar pequeñas metas te motiva y hace que el proceso sea más divertido, lo que aumenta las probabilidades de terminar lo que empiezas.

Tercera parte: Engaña a tu cerebro con periodos cortos de trabajo efectivo

Ahora que empezarás a trabajar con la primera pequeña meta, necesitas una estrategia para lograrlo puntualmente. Es aquí en donde está fórmula puede ayudarte enormemente. Solo necesitas un temporizador (la mayoría de los móviles lo tiene) o un cronómetro.

Engaña a tu cerebro
Engaña a tu cerebro

Síntesis

Si no tienes idea de matemáticas o en la escuela reprobaste tu clase de álgebra, no te preocupes. Esta fórmula, no se trata de una ecuación compleja.

Yo te la explico a continuación:

(10 minutos de trabajo + 2 minutos de descanso) X 5 veces = 1 hora de trabajo

Esto quiere decir que durante el tiempo efectivo de trabajo te estarás enfocando al 100%, y evitarás cualquier tipo de distracciones. En tus 2 minutos de descanso podrás hacer todo lo que tú quieras.

Si continúas este patrón a lo largo de tu día laboral, estarás trabajando por cada hora 50 minutos efectivos. Lo que representa una gran ventaja por las siguientes razones:

  • No sientes estrés o agobio por trabajar demasiadas horas
  • Evitas procrastinar tu tarea pendiente
  • Logras concentrarte mejor y no te distraes continuamente
  • Logras terminar o simplemente avanzar con ese trabajo pendiente
  • Creas un hábito de trabajo que te garantiza productividad constante
  • Y además vences esa famosa “resistencia” de empezar algo

Si tu concentración alcanzó una meta y decides continuar sin pausas, es la mejor señal de que lograste  superar esa resistencia y todo apunta que terminarás tu trabajo con éxito.

Si necesitas más información, solo escribe a este mail: glamouretstyle@gmail.com

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