¿Cómo suprimir las preocupaciones que giran en nuestra mente?

preocupaciones

Suprimir las preocupaciones

Muchas personas que me visitan en mi consulta, vienen con un gran estrés por las continuas preocupaciones y pensamientos penosos que les distrae de las alegrías que hay en esta vida, y que no se dan cuenta, que el vivir en este momento, en el presente, pasa como un soplo de aire fresco. Tratar este tema tan delicado sobre las preocupaciones excesivas y que conllevan al estado de ansiedad, es el principal motivo frecuente de consulta en mi labor diaria como coaching de vida.



Se entiende por preocupación

Se entiende por preocupación, el estado de pensar reiteradamente en un problema inmediato, o futuro de una manera que no conduce a la solución. La preocupación es improductiva por definición, y para las personas que las sufren constantemente, parecen no tener vida propia, lo cual es un sin vivir.

En cierto sentido, estas personas piensan demasiado, a tal punto que pueden enfermar su mente y les resulta casi imposible interrumpir el flujo de la observación, análisis y reflexión, más si están en un sitio a solas o cuando van a dormir. Casos como:

preocupaciones innecesarias
preocupaciones innecesarias

 

  • “Mi mente es una máquina de preocupaciones. A veces le doy vueltas y más vueltas a todos los aspectos posibles de un problema y me digo: ¡Basta ya! e intento pensar en algo más agradable. Pero al cabo de unos minutos, mi mente vuelve a las preocupaciones. Preocuparme es algo tan automático como respirar, algo que mi mente hace constantemente pase lo que pase” me dijo Dolores en la consulta.
  • “Mi mente no deja de pensar, porque son tantas las cuentas a pagar, que no llego a fin de mes y me preocupa no poder terminar con ellas. Ni siquiera sé, cómo llegué a endeudarme tanto”. ha dicho Vicente preocupado.



Casi todas las personas que tienen preocupaciones, al menos ocasionalmente, esto sería lo normal, pero constantemente, es enfermizo. Suponiendo que si un hijo tiene una enfermedad grave, por ejemplo, o si un incidente internacional proyecta sobre la humanidad el fantasma de la guerra nuclear, la preocupación es una respuestas adecuada, aunque se comprenda que no afecta el resultado.

Lo obsesivo, raya lo normal

Pero hay personas, que son obsesivas en el pensamiento, y que se preocupan constantemente. Pero mi pregunta es: ¿cuál es el resultado de las preocupaciones obsesivas? ¿se soluciona algo?

El engañoso encanto de la preocupación

La tendencia a la preocupación, suele ser un componente central del amor propio de las personas preocupadas, claro que está íntimamente ligado a otras buenas cualidades. Inclusive, muchas personas asocian la preocupación con la idea de ser una persona seria y escrupulosa y, a cierto nivel, consideran irresponsables a las personas despreocupadas.

En segundo lugar, probablemente les parezca que preocuparse les otorga cierto control sobre el objeto de su preocupación, preparándolos mejor para un desenlace afortunado o desafortunado. Tal vez les ayuda a descubrir si piensan, y la respuesta preventiva sería la que podrían adoptar como último recurso.

Preocuparse puede ser una forma de “prepararse para resistir” desgracias diversas, por ejemplo: desde un rechazo amoroso hasta un accidente de tráfico.

preocupaciones por todo
preocupaciones por todo

El precio de las preocupaciones

La preocupación contiene pocas virtudes si lo analizas bien. Una vez que ha sucedido algo malo, cavilar sobre lo mismo, sólo sirve para prolongar el dolor. Si lo que se teme que suceda no acontece se habrá sufrido innecesariamente.

Y si la desgracia ocurre, será tan irritante y avasalladora como lo hubiera sido si se hubiera dedicado más tiempo a la diversión y menos a las preocupaciones.

preocuparse demasiado
demasiada preocupación

Las inquietudes son un intento de intercambiar el sufrimiento, por la leve esperanza de sentirse menos afectado si acontece lo temido.

Las preocupaciones son improductivas por definición como dije antes, porque malgastan tiempo y energía. Por un lado, las preocupaciones tienen un coste físico. Suelen provocar insomnio y algunos médicos creen que los sentimientos de tensión y ansiedad que las acompañan, pueden desencadenar o agudizar otros problemas, como problemas cardíacos o úlceras.

Además producen agotamiento mental y disminución de la energía intelectual, y roban tiempo a la diversión y al esparcimiento. Si bien no son actividades físicas, la preocupación y la cavilación son agotadoras.

Por otro lado, lo peor de las preocupaciones es el insensato sufrimiento emocional que infligen en la salud de una persona. Las mujeres siempre son las que están más preocupadas que un hombre, esto no quiere decir que no haya casos en que hay hombres que piensen y piensen en un problema que pueda existir o no y haya solución en algunos casos.

Pero es que son personas que no pueden disfrutar de muchos aspectos agradables de la vida a causa de este mal hábito. No viven los momentos agradables plenamente que da el presente como: la compañía de la familia y los amigos, la música, la risa, por estar abrumados por el peso de sus oprimentes pensamientos.

Cómo suprimir las preocupaciones: ¿Cuál es la solución?

Si se racionaliza el hábito de la preocupación, echándole la culpa a los acontecimientos – este o aquel problema profesional de trabajo, una crisis económica o un disgusto personal- debe uno darse cuenta de que está engañándose.



Tan pronto un problema haya sido superado, habrá otra cosa de la que preocuparse. No importa lo que se gane, y aunque la salud sea buena y la pareja feliz, uno siempre se sentirá desdichado, No son los acontecimientos los que causan la desdicha; sino el problema interior y autogenerado. Y la solución llegará sólo cuando se tomen medidas para modificarlo.

Si deseas contactar conmigo para superar las preocupaciones y recuperar el equilibrio emocional. No dudes en contactar por email: glamouretstyle@gmail.com

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