Cuando no podes darte unas merecidas vacaciones, puedes hacer esto…

cuando no podes darte unas merecidas vacaciones, podes hacer esto

Generalmente cuando trabajamos o nos ocupamos de la familia a diario, nos olvidamos de nuestro propio bienestar. Las mujeres somos así, cuando nos referimos a nosotras mismas. No obstante, cuando no podes darte unas merecidas vacaciones porque no se tiene un presupuesto para irse a algún sitio, se pueden hacer otras cosas.

Pensamos que sólo podremos descansar, si cambiamos de entorno, como cuando vamos de vacaciones. Y esto, no es así, debemos pensar de otra manera, en vez de ser rutinarios en las actitudes de siempre.

Lamentablemente, eso suele desembocar en cansancio, estrés, sensación de impotencia de no poder movernos como queremos, y a veces, da tristeza e incluso depresión.

Por ello, es importante aprender a darse un respiro en el día a día.

Todos estos breves momentos de ocio o de reflexión, se acumulan y ayudan a que nos sintamos más equilibradas y más felices, si hacemos algo.

Comparto contigo algunas ideas para cuidar de ti cada día:

1. No te apresures en levantarte de la cama

No se trata de que te quedes más tiempo en la cama, sino de que quizá pongas el despertador diez minutos antes para poder empezar el día con tranquilidad. Yo por ejemplo: me despierto temprano, con los ojos cerrados, agradezco el día que comienza y agradezco todas las bendiciones que voy a recibir.

Uso esos minutos para desperezarme, respirar hondo y me marco una intención para el día.

Esa intención puede ser simplemente: «ser más productiva», “tener más paciencia”, «no enojarme facilmente».

Luego, me levanto, voy a la ducha, me visto y peino. Preparo mi desayuno y me siento a la mesa regalándome el tiempo de 30 minutos para disfrutar de él. Leo el diario y después de todo eso, me voy a mi oficina que acondicioné en mi casa para poder comenzar a trabajar.

 

2. Acuéstate quince minutos antes

Al finalizar el día, durante quince minutos, me aplico crema en los pies y en las manos, me cepillo el cabello y me doy un masaje capilar con las yemas de los dedos. Luego, leo un libro en papel que me resulta más inspirador para alimentar mi alma, o escucho música relajante, previo encendido de velas e incienso. Me encanta, porque todo eso me relaja mucho.

Lo importante, es tener la sensación de que cuidas de ti misma. Así dormirás mejor y despertarás sintiéndote renovada, ¿no te parece? Es genial.

3. A la hora de comer, hazlo sin distracciones

Cuando te sientes a la mesa, primero: preparala como si fuera una gran mesa. Con un hermoso mantel y centro de mesa, la vajilla y tenedores estén bien colocados, que el ambiente huela al perfume que te agrada.

Si comes en familia, proponte que sea un rato agradable conversando, y si comes sola o con tu pareja, evita la tentación de prender la televisión para mirar ese programa favorito que tienes.

Comer sin hacer otra cosa, se convierte en un placer para todos los sentidos.

 

4. Convierte tu ducha o baño en un spa

En lugar de ducharte deprisa en la noche-tarde cuando dejas de trabajar, tómate tu tiempo, y disfruta de ese rato en el cuarto de baño.

Compra sales de baño, cremas o aceites corporales que te hagan sentir como si estuvieses en un spa. Pon música suave, velas con aromas a limón o lavanda y relájate.

Este tipo de lujos practicados a diario, contribuyen a contrarrestar el estrés del día a día. Más te voy a decir, sales tan relajada que da gusto.

 

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