Cuidar la hipertensión arterial a la edad madura, es un deber

Hipertensión arterial

Una enfermedad silenciosa

Cuando se llega a la edad madura, a veces no nos damos cuenta que no somos ya jovencitas como para pasar de largo todo lo que atañe a la salud, pues cuando padecemos alguna enfermedad crónica, a veces, aparecen otras patologías como: la hipertensión arterial.

Cuando no nos cuidamos

Sin ir más lejos, las personas diabéticas como yo, y en mi caso, he padecido de hipertensión arterial a tal punto que debí ser medicada y llevar una dieta equilibrada.

Hoy por suerte, estoy estable, pero no por eso debo dejar de lado lo que en algún momento puede hacer su entrada triunfal, diciendo: – no te olvides, que aquí estaré en algunas ocasiones para que me recuerdes -.

Genera síntomas claros

La hipertensión arterial, es una enfermedad que se produce por el aumento de la presión en las arterias de forma constante. Si bien, es una enfermedad silenciosa, los síntomas que genera, son claros y son los que nos alerta para tomar medidas drásticas.

Estadísticas a tener en cuenta

Según estadísticas de varias Universidades Españolas, un 87% de la población, padecen hipertensión arterial. Algunos saben que tienen esta enfermedad y otras tantas no o pasan de ella.

A lo largo de la vida del ser humano, son más propensos los hombres a sufrirla que las mujeres.

Pero últimamente, se puede observar, que también están casi igualando las mujeres al porcentaje de hombres que tienen esta enfermedad crónica.

La mujer y la hipertensión arterial

La mujer suele tener más picos de hipertensión en la menopausia, e iguala las posibilidades de sufrirla, debido a la retirada de los estrógenos, encargados de proteger la salud cardiovascular femenina, durante la etapa reproductiva. Seguramente las que ya pasamos esa etapa, se acordará de los calores, fríos, mareos, y la subida de la presión en las arterias.

La salud cardíaca, debe ser controlada por un médico, ya que las consecuencias de una hipertensión no diagnosticada son peligrosas.

Recurrir a un profesional de la salud

Es importante acudir a nuestro médico de cabecera, para hacer chequeo regulares.

La insuficiencia cardíaca y renal, accidente cerebrovascular, ataque al corazón y ateroesclerosis, son algunos de los problemas derivados de la presión arterial elevada no controlada.

Un ejemplo claro: mi abuela materna, no tenía síntomas de hipertensión arterial. Y de pronto, tuvo una embolia cerebrovascular del lado derecho que afectó la mitad de su cuerpo y del lado del habla, inhibiendo así la posibilidad de comunicarse.

Si bien, no se la operó, trataron de darle un tratamiento para recuperarse, pero fracasó y lamentablemente fue su hora de irse al otro plano y no se consiguió a que continuara viviendo aquí.

Analizando síntomas

No obstante, quizás, analizando, tendría síntomas, que su médico no advirtió y pasó de largo. Por lo que, la agarró desprevenida y no se pudo hacer nada ante esta enfermedad silenciosa y peligrosa.

Pues mucha gente, pasa de estas cosas y cuando tienen un accidente cerebrovascular, un ataque de corazón o una ateroesclerosis, entonces, se ponen manos a la obra, a tratar de controlarla con dieta y medicación adecuada.

Factores que dañan nuestra salud

Te cuento, que no hay un único factor que desarrolle la hipertensión arterial, pero sí varios de ellos, que favorecen su aparición. Esto son algunos de ellos. Unos son controlables, otros no:

  • Cuando el médico dice: son los antecedentes familiares, yo prefiero decirle en la cara, que mi cuerpo no es igual a mis progenitores o antecesores. Mi cuerpo habla y es único e irrepetible, porque tengo una tendencia a padecer esta enfermedad, por no llevar una dieta equilibrada, así como el estrés, depresión, darle muchas vueltas al pensamiento sobre algo que debería solucionar y no lo enfrento, etc. Por ejemplo: mi madre, mi tía materna, son diabética, pero mi diabetes, no se heredó, sino que yo no hice los pasos de llevar una dieta equilibrada y sana, sino que empecé a comer mal y mi obesidad sumado a no comer como corresponde, provoqué que mi páncreas empezara a generar más insulina de la que debía. Así que, cuando te digan: tienes antecedentes familiares, le frenas en seco y le dice: puede una posibilidad por genética, pero soy consciente que no me he cuidado ante esta patología.
  • Es más frecuente y más grave entre la población madura padecer hipertensión arterial. Y eso es verdad, pero tampoco se puede descartar en los jóvenes de hoy en día.
  • Los hombres son más propensos a sufrirla y el riesgo aumenta con la edad, por no comer sanamente. En las mujeres, a partir de los 55 años como ya comenté ante una premenopausia o menopausia.
  • Fumar, es un mal general de mujeres y hombres que se dedican a ese «placer» que les arruina la vida. Cada quien, sabe perfectamente, que el fumar, no es correcto para nuestra salud. No obstante, son libres de escoger de hacerlo o no, sabiendo que ante esta adicción, puede repercutir en su salud.
  • Ser diabética, es otra enfermedad silenciosa. A veces, es provocada y otras no. Solo se puede controlar por medio del endocrino y aunque los médicos de cabecera son reacios a enviarte al especialista, hay que insistir mucho para que te dé el tratamiento adecuado.
  • Ser obesa, es preocupante, porque la obesidad, puede venir de múltiples factores, uno de ellos: el estrés, la depresión, las angustias, etc. Es necesario que acudas cuanto antes a tu médico de cabecera para que te envíe al endocrino, que es el que te dará la medicación adecuada para tus patologías.
  • Consumir altos niveles de grasas saturadas y/o sodio. Hay personas, que pasan de los altos niveles de grasas y el sodio, como si quisieran burlarse y decir que no es para tanto. Sin embargo, es muy perjudicial para la hipertensión arterial
  • Beber alcohol en exceso. Hay personas que creen que beber grandes cantidades de cerveza es bueno para los riñones porque hace orinar. Pero, hoy en día tanto mujeres jóvenes y maduras, como los hombres jóvenes y maduros beben a granel y creen que son «lo más» luego claro, en la salud, les pasa factura. Lo mismo el vino, el vodka con refrescos, que son bombas en el cuerpo humano, pero les da lo mismo. Entonces, debemos y recomendar el vigilar nuestra salud siempre.

Controlar la hipertensión

Lo que te decía en párrafos anteriores: lo primero que debes hacer, es acudir al médico. Un chequeo profesional y seguro, podrá determinar si la padeces y en qué medidas se te debe dar una medicación para tomar, y así mantener una presión arterial estable y a niveles normales.

Si te diagnostican que padeces hipertensión arterial, sé constante con la medicación y los chequeos, pues quizás te recomienden comprar un tensiómetro para poder controlarla en casa. No es caro si la compras en farmacia o en Amazon, por ejemplo.

  • Si tienes la suerte de no padecerla, sigue las indicaciones del profesional sanitario en cuanto a rutinas y chequeos preventivos. Más vale, prevenir que curar, dice el refrán.
  • Entonces, primero tu cita médica. Luego, hay una serie de medidas que puedes tomar para reducir el riesgo y que están ligadas a llevar una vida más saludable y sana.
  • Evitar la vida sedentaria, porque es importante mover siempre el cuerpo. Se recomienda en especial: el ejercicio aeróbico, incluyendo así, actividades tan simples como: caminar, correr, nadar, bailar o andar en bicicleta.
  • Dieta sana para mantener un peso saludable. Evitar el consumo excesivo de grasas y alcohol.
  • Tener cuidado con la sal, ya que sube la presión. Pero no solo se trata de alejar el salero de la mesa. Hay que chequear las etiquetas de los alimentos y bebidas, ya que algunos que ni sospechamos tienen altas cantidades de sodio. Generalmente, aconsejo la sal de himalaya (sal rosa) o sal marina.

Conclusión

Te pido que te tomes la presión arterial de ser posible, una vez a la semana y apuntarla en la libreta, para llevar un control y así hablar con tu médico de cabecera. Ahora dime, ¿te cuidas en las comidas? ¿llevas una alimentación sana? ¿padeces de hipertensión arterial? ¿cómo te cuidas?

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