El complejo de inferioridad en las mujeres

complejo de inferioridad

¿Qué es el complejo de inferioridad?

Seguramente todo el mundo se ha sentido inferior en alguna ocasión en mayor o menor medida. Y es normal, ya que todos hemos pasado por situaciones de inferioridad sea cuando ibas al colegio y compañeras/os se reían de ti, tu padre o madre que te ridiculizan delante de los demás, o alguien que, en vez de llamarte la atención en privado, te lo hacían frente a otros.

En estos casos, es cuando el sentimiento de inferioridad, si bien es algo meramente circunstancial, está referido exclusivamente a algún aspecto concreto.



No obstante, en realidad, es que existen muchas personas, principalmente mujeres que se sienten inferiores en el sentido global, no en lo que se refiere a uno o más aspectos parciales, sino que se consideran a sí mismas, como “ciudadanas de segunda clase” o cuando le dicen “eres un poco rarita”, lo cual se traduce en una personalidad insegura, en la que a tensión emocional y los síntomas de ansiedad son algo habituales interna o externamente en cada persona.

Los comentarios sobre inferioridad

Esos comentarios que hacen las personas para humillarlas, reírse, etc. son individuos que se ven reflejados en otros, pero que lo disimulan diciéndole lo que piensan, aunque en realidad, se lo dicen así mismos.

Las características

Las principales características de las personas acomplejadas después haberse sentido que no es aceptada son las siguientes:

  • Sentimientos de inferioridad y baja autoestima
  • Inseguridad y poca confianza en sí misma
  • Timidez y actitud excesivamente complaciente con los demás
  • Indecisión y excesiva tendencia a pedir consejo a otras personas
  • Dependencia y escasa autonomía
  • Tendencia a infravalorar sus méritos y a sobrevalorar los de los demás.
  • Trata de complacer para ser aceptada en un círculo de personas con el mismo carácter de la persona acomplejada
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Los sentimientos

En contra de lo que se podría pensar en principio, en la mayoría de los casos en los que existe un fuerte sentimiento de inferioridad interno, el motivo al que se hace referencia ésta, es totalmente desproporcionado o incluso inexistente a los ojos de un observador imparcial, aunque la persona afectada cree que todos lo perciben de un modo tan exagerado como ella y que les resulta igual de vergonzoso o degradante.

Analizando las distintas manifestaciones del complejo de inferioridad

El sentimiento de inferioridad se basa en alguna carencia o afecto que puede estar localizado en cualquier área de la persona. Puede tratarse de:

  • Un defecto físico, como la forma o tamaño de la cara, nariz, ojos, boca, pecho, pies, manos.
  • Tener una estatura demasiado alta o baja
  • Tener zonas del cuerpo gruesas, anchas o estrechas, pecas, lunares o manchas en la piel, el color de la piel, vello excesivo, etc.
  • Algunas características fisiológicas que se siente como algo vergonzoso o humillante, como, por ejemplo: ruborizarse con mucha facilidad, temblar o sudar abundantemente, sobre todo en las manos y axilas.
  • Algún defecto anatómico o sensorial objetivo, como, por ejemplo: una amputación, una quemadura, una malformación, la ceguera, la sordera, etc.
  • Aspectos personales tales como una baja inteligencia, una cultura o una educación insuficientes, ser tímidas o no saber desenvolverse en la sociedad, etc.
  • En algunos casos, lo que se tiene es una sensación de fealdad global, un rechazo completo al a propia corporalidad
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Trastorno de la personalidad

Sobre la base de un sentimiento o complejo de inferioridad llevado con resignación, la persona se vuelve más insegura, más tímida, excesivamente molesta y pusilánime.

Cuando todas estas características se acentúan en exceso, puede establecerse un trastorno de la personalidad por evitación o bien un trastorno de la personalidad por dependencia. También es más fácil que las personas con sentimiento de inferioridad sufran trastorno depresivo o de ansiedad.



Asumir el defecto

Cuando, por el contrario, la persona no se resigna a asumir el defecto que le provoca inferioridad, lo puede intentar compensar disimulándolo. Por ejemplo: si se trata de un defecto físico, cuidando mucho el aspecto personal, de modo que no se disminuya su atractivo en conjunto. Sin embargo, cuando las compensaciones son excesivas, pueden dar lugar a un trastorno dismórfico corporal.

¿Cómo superar el complejo de inferioridad?

Mi consejo es hacer una terapia psicológica, en la que puedo ayudarte a conocer esas características personales que tienes y las capacidades para aceptarte a ti misma tal cual eres, lo cual no está reñido con que procures mejorar en aquellos aspectos en que te sea posible.



Conclusión

El lograr que tú te estimes a ti misma, es decir, tener buena autoestima y sentirte capaz de ser objeto de la estimación de otras personas, son los objetivos principales de la terapia que puedes hacer conmigo como coach para superar los complejos de inferioridad. De hecho, me encantan las personas imperfectas, con defectos y limitaciones en muchos aspectos personales para poder ayudarte, porque tu no te das cuenta, de cuán valiosa eres como mujer en realidad.

Si quieres que amplíe más sobre este tema, solo comunícamelo para que pueda ayudar y si necesitas hacer terapia, estoy aquí para ayudarte.

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