Hoy actúa como una dama, pero piensa como hombre

Hoy actúa como una dama, pero piensa como hombre

Actúa como una dama pensando como hombre

Cuan difícil es actuar como una dama y pensar como un hombre. Pero, si te lo propones, verás cómo tu vida cambia. En estos casos, las actitudes están en juego.

Desde el punto de vista biológico, los cerebros femeninos y masculinos tienen sutiles diferencias, pero es difícil definir de qué forma influyen éstas en lo que respecta a nuestro comportamiento.

Entre otras cosas, porque la igualdad está muy lejos de ser una realidad, y hombres y mujeres siguen recibiendo una educación diferenciada.

En definitiva, hay mujeres que piensan como hombres y hombres que piensan como mujeres, y esto no es de extrañar, porque pasa continuamente.

Los cerebros masculinos

Los cerebros masculinos, son más propensos a la sistematización: son propios de gente que tiene mayor facilidad descomponiendo y analizando sistemas. Las personas con esta mentalidad, tienen mayor propensión a trabajar como: informáticos, banqueros, empresarios, administrativos o controladores aéreos, por poner un ejemplo.

Características

– Elaborar con facilidad listas de tareas que debe cumplir en sus trabajos

– Responder honestamente a preguntas comprometidas del tipo: “¿Crees que si hablamos con la empresa X, nos beneficiará para poder trabajar en conjunto y así ganar buen dinero?”

– Leer libros de no-ficción. Esto puede ser libros sobre meditación, autoayuda, mindfulness, etc.

– Darse cuenta de errores gramaticales, es una de las cosas más importantes que hoy en día, aunque tengan titulación universitaria, muchas personas suelen cometer errores ortográficos.

– Son personas organizadas llevando dos agendas: una profesional y otra privada.

– Leer bien los mapas. No se refiere a mapas del mundo, sino a mapas mentales o sea a un brain storm a una tormenta de ideas. Esto se plasma en una pizarra o una libreta y se contempla y analiza para llegar a un objetivo como meta final.

Los cerebros femeninos

Los cerebros femeninos son más propensos a la empatía: tiene mayor facilidad para reconocer los sentimientos de las personas que les rodean.

Las personas con esta mentalidad tienen mayor propensión a trabajar con personas de diferentes edades, por ejemplo: psicólogos, profesores, asistentes sociales o en cualquier trabajo que requiera atender al público.

Características

– Tener facilidad para hablar con alguien que acaban de conocer, es una forma de relacionarse y sociabilizar.

– Darse cuenta de cuándo están incomodando a alguien, eso les hace cambiar de tema o dejar a esa persona para que se sienta libre.

– Centrarse en la belleza de un cuadro y no en la técnica pictórica del artista. La colorimetría es lo que más le atrae, pero deben ser suaves al observarlo.

– Tener poco interés por los detalles técnicos de un ordenador, o cualquier dispositivo electrónico.

– Dificultad y desinterés para recordar las fechas de actos históricos. Aunque hay personas que si recuerdan fechas y sitios, y eso es según su interés personal.

¿Quién es Simon Baron-Cohen?

Según Simon Baron-Cohen, que es psicólogo británico, Doctor en Psicología.  Trabaja como profesor de desarrollo de la psicopatología, en la Universidad de Cambridge; concretamente, en el Departamento de Psiquiatría y Psicología Experimental. Y comenta, que nuestros cerebros tienen ambas habilidades, pero la mayoría de nosotros somos más de un tipo que de otro.

Los hombres, tienden a estar más cerca del extremo que sistematiza, y las mujeres más cerca del extremo empático, como anuncié antes en párrafos anteriores, aunque hay muchas excepciones y casos límite.

Un tipo de mentalidad para cada profesión

En opinión de algunos investigadores, la sociedad ha ido adaptando los roles de hombres y mujeres en función de sus diferencias de comportamiento.

Lo que explicaría por qué algunas profesiones, son más típicamente femeninas o masculinas.

Es muy difícil diferenciar qué parcela de esta “especialización” se debe al puro y duro condicionamiento sociocultural.

No obstante, parece claro que el tipo de mentalidad de cada persona, influye de forma positiva o negativa en función del trabajo que desempeñen.

Estadísticas

El doctor Eustaquio Taus, científico social de la University of Alabama, ha realizado una investigación para averiguar qué tipo de mentalidad está asociada a un mayor éxito laboral.

Para ello ha revisado los datos de 17.000 norteamericanos, que respondieron a un estudio longitudinal anterior, en el que aportaron información sobre su profesión y salario y pasaron un test elaborado por Baron-Cohen para averiguar si su cerebro era “masculino” o “femenino”.

De media, un hombre con cerebro “masculino” gana un 9,8% más que uno con cerebro “femenino”, mientras que una mujer con cerebro “masculino” gana un 10,5% más que sus compañeras con cerebros propiamente femeninos.

Diferencias salariales

Hombres y mujeres con determinadas profesiones, tienen un mayor salario, cuando sus habilidades son atípicas en su género. Aunque muchas veces, la mujer es discriminada en cuanto a salarios, por lo que están optando últimamente ser empresarias y no tener un trabajo dependiente.

La brecha salarial entre hombres y mujeres, que se da incluso en las sociedades más avanzadas, se explica en parte por la diferencia entre unos y otros para desempeñar tareas que requieren una mayor sistematización o una mayor empatía y, a su vez, porque los oficios y cargos asociados a la primera están mejor pagados.

La discriminación hacia las mujeres, empieza mucho antes de que entren en el mercado laboral: “Las mujeres pueden ser disuadidas de estudiar en campos que no son tradicionales de su género, como la ingeniería o las profesiones técnicas.

Este estereotipo de género, confina después a las mujeres a trabajar en ocupaciones tradicionalmente femeninas que son, por lo general, peor pagadas”.

Desigualdades

Al margen de esta desigualdad evidente, que no tiene nada de novedoso, lo importante de este estudio, es que muestra que desempeñamos mejor determinados trabajos si encajan con nuestro tipo de cerebro, y que no tiene que coincidir necesariamente con nuestro género.

Los empleados

Los empleados con mayor habilidad para sistematizar, reciben mayores salarios en el mercado laboral de Reino Unido o en USA. No obstante, en países como España, Argentina o países latinos pagan salarios mínimos y con ellos deben conformarse.

Hombres y mujeres con determinadas profesiones, tienen un mayor salario cuando sus habilidades para sistematizar o empatizar son atípicas en su género, por ejemplo: los hombres con un cerebro femenino que realizan trabajo social o las mujeres con cerebro masculino que trabajan en banca.

Quiero aclarar que tanto mujeres como hombres, tienen en sus cerebros una parte femenina y otra masculina, por lo cual quizás desarrollen más uno de sus dos hemisferios y es así cómo descubren sus propios talentos con los que nacieron.

Ahora te pregunto: ¿Cuál hemisferio tienes más desarrollado, el femenino o masculino?

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