Soy una mujer gorda y se burlan de mi

el espejo del agua me devuelve un mensaje

Soy una mujer gorda

Vino a mi consulta una mujer de unos 50 años. Y apenas entró, saludó y se sentó frente a mi. De pronto, se puso a llorar y le dije que si había llegado hasta aquí, es porque necesitaba ayuda. Dejé que se calmara por unos minutos y ella misma me empezó a contar su historia: –Quería ser perfecta para mi, mi novio en ese entonces que ahora es mi marido, para la sociedad. Quería estar delgada, verme hermosa, radiante, no verme gorda. Pero también quería comer sin medida, pues mi ansiedad, pedía a gritos devorar, no por hambre sino para calmar ese nerviosismo interno que tenía. El resultado: una bulimia nerviosa.



Bulimia vs Anorexia

Cuando accedí a ponerme en manos de una endocrinóloga, ésta su vez me envió a un sitio donde había mujeres y hombres como yo con obesidad y con trastornos alimenticios. Yo no quería admitir que estaba enferma, solo quería estar delgada y hermosa. Pero me explicó la doctora de trastornos alimenticios que tan peligrosa era la bulimia nerviosa, que comparada con la anorexia nerviosa, y con tantas similitudes, a veces es difícil distinguir cuándo termina una enfermedad y cuándo empieza la otra.

mirándome en el espejo
mirándome en el espejo

Durante años, he llevado una”doble vida“, siempre ocultando por encima de todo mi problema con la comida: los grandes atracones solitarios y las peligrosas purgas posteriores para evitar engordar. A pesar de mis grandes fluctuaciones de peso, depresiones, sentimientos de soledad, miedo y vergüenza, internamente, mis ganas de vivir han podido más que la enfermedad.

A lo largo de este peregrinar y de mi tratamiento de recuperación, estoy aprendiendo muchas cosas. Sobre todo, que no tengo que ser perfecta, y que no estoy sola, que hay mucha gente como yo, que cada vez somos más las mujeres jóvenes y mujeres maduras que, inseguras ante nuestra imagen y buscando la perfección, caemos en comportamientos auto-destructivos tales como la bulimia y la anorexia.

Un problema que crece y crece



Siendo éste un problema que crece día a día, porque la sociedad, los diseñadores, las revistas, la televisión, buscan hacer caso omiso a la salud de una mujer, porque muestran una perfección irreal. Si bien estoy en el aprendizaje de cambiar mis hábitos alimenticios, aún por momentos me deprimo y tengo miedo de volver a caer. Es por eso que necesito de su ayuda para que mi autoestima no decaiga ante este flagelo -.

Después de la confesión de esta paciente, hablamos largo rato, sobre por qué no enfrentaba los miedos y qué le impedía avanzar en la vida para sentirse segura. Ella me confesó que en la época de secundaria y universidad, muchas “amigas” se burlaban de ella porque era “la rellenita”, era “la amiga gorda buena” con quien podían confesarse de todo lo que les ocurría, pero nadie escuchaba los reclamos y sentimientos que ella sentía, por lo que comenzó a comer compulsivamente, y a digerir laxantes o tiraba la comida cuando no la veían y ya a lo último buscó el meterse los dedos para vomitar.

mirándome al espejo
mirándome al espejo

Pero un día, se desmayó y la llevaron a urgencias, dónde el médico de guardia, se dio cuenta que algo me estaba ocurriendo, ya que mi laringe y esófago estaban muy irritados, y no era precisamente porque estuviera descompuesta por algún alimento.

En definitiva



En definitiva, ella buscaba la perfección frente al espejo y la aprobación de los demás, porque es verdad, que ningún hombre podría desear a una mujer si no es delgada. La mujer “rellenita” provoca rechazo, ya que la primera impresión es lo que cuenta. Hoy en día el hombre y la sociedad, no buscan a una mujer por su inteligencia, si a un buen cuerpo de una mujer, aunque si se dan las dos cosas, digamos que les tocó “la lotería”.

Por lo que debemos cambiar la mentalidad de exigir un cuerpo perfecto. Si debemos exigirnos comer sanamente, para mantener una buena salud, practicando ejercicios o caminatas y una buena alimentación a base de comer de todo pero que con 40 grs de cada cosa, será suficiente.

miro en el espejo mi perfección, no mi imperfección
miro en el espejo mi perfección, no mi imperfección

La mujer es hermosa por dentro y por fuera, aprendamos a conocerla y a no presionarla. Ella crea, ama, trabaja, se desvive, todo lo sufre en silencio, es la persona incondicional, no la presionemos para que sea perfecta, porque ella es perfecta en toda su esencia.

Si quieres saber más sobre este tema, puedes dejar tu pregunta donde dice: “comentarios”, sino puedes escribirme al correo: glamouretstyle@gmail.com

 

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