Te invito a cómo saber usar la envidia a nuestro favor

Te invito a cómo saber usar la envidia a nuestro favor

La envidia

Lo primero que se me vienen a la mente cuando pienso en la palabra envidia, es que siembra sentimientos empobrecedores dentro de nosotras o en la tercera persona que se dirija a mi.

Ahora bien, te propongo, entonces, que indaguemos juntas sobre este sentir, y que juntas le encontremos una vuelta creativa y luminosa a esta mala sensación.

Comencemos por decir: que la envidia es un estado mental en donde existe dolor y desdicha por no tener lo mismo que el otro.

¿Quién no ha tenido este sentimiento alguna vez en su vida? Es un sentimiento muy común y, a la vez, difícil de admitir porque es una vieja creencia de Siglo y Era pasados. Esto, es porque hay mucho prejuicio de mala fama sobre la misma.

Desde niñas, estamos mirando lo que tienen, hacen y pueden los demás; nos construimos en base a lo que vemos.

Nunca le des a la comparación

Todo es comparación, tanto material, como estética, psicológica, etc. Las redes sociales y los medios de comunicación ayudan a reforzar esta dinámica.

Tenemos que sincerarnos con nosotras mismas y tratar de ver cuándo surge  este sentir (mala energía) en nosotras.  Pregúntate: ¿a quién/es envidiamos o por qué se nos envidia?. Cuando tengas la respuesta respóndete lo más importante: ¿por qué siento envidia o por qué me envidian? Esto, es un problema interno, no externo.

Ejemplo: como todos, somos humanas, no somos perfectas. Muchas veces, sentimos esta emoción contradictoria. Sientes o sienten envidia de quienes trabajan menos horas y ganan más; envidia de las personas que viajan y hasta envidia de las personas que no sienten envidia, etc.

Inclusive, hasta se dice: «tengo envidia de la buena». No, no es correcto decir eso, ni sentirlo. Porque sigue siendo envidia y estás justificando esa envidia de no ser como otras personas o esa persona quisiera ser como tu. Así que, no vuelvas a decir jamás «tengo envidia de la buena» porque  NO EXISTE.

La envidia, esconde su luz

Si tuviera que ponerle una imagen a la envidia, para mi sería encerrar nuestro brillo, en un cuarto muy oscuro donde nadie podrá ver es luz con la que nacimos. Allí el tiempo nos corroe, nos volvemos más y más pequeñas hasta que ya no habrá espacio para nuestra luz, ¿es eso lo que quieres?

Lo anterior, solo expone lo que no estamos viendo: la envidia, nos hace mucho daño cuando la sentimos o nos hace sentir una tercera persona. Es una energía que nos golpea y golpea cada vez más. Nos enemista con nuestra creatividad, nos hace perder nuestra originalidad. Lo peor de todo, es que disipa nuestra energía, la cual termina funcionando en nuestra contra.

Recuerda que todo lo que manifiestas en el Universo con maldad, todo vuelve, mientras que si haces las cosas con amor, recibirás recompensación de abundancia.

Tu energía, debe trabajar para ti. Debe ser usada para tus proyectos laborales y personales, para vivir el momento. Cuando piensas en lo que el otro tiene o logra y tu no, te estancas. Pierdes esa comunicación saludable entre tu cuerpo y mente.

¿Cómo podemos trabajar esas emociones?

Nunca es bueno tapar las emociones; porque, éstas se terminan acumulando en nuestro cuerpo. La envidia, es una de esas emociones (energía negativa) que no queremos llevar dentro, ya que es muy corrosiva.

Como te pedí anteriormente, identifica tus momentos de envidia. Una vez que lo hagas, dale paso a la aceptación. Esto no quiere decir que ya no sentirás más envidia, sólo te prepara para la próxima vez que la sientas.

Cuando pase de nuevo frenate, respira y no te juzgues o que no se te juzgue. Concientizate sobre lo que esta energía puede hacerte a ti y a tus planes futuros.

Lo siguiente que debes hacer, es modificar ese pensamiento de envidia. Los que practicamos la espiritualidad llamamos a esto “transmutar”; volver lo negativo en positivo. Es bastante sencillo hacerlo, siempre y cuando hayas hecho primero lo que te aconseje antes.

Tips para trabajar

Los siguientes tips, te ayudarán a trabajar la envidia cuando aparezca.

  • Mira el color del cielo, concéntrate en él durante unos 5 minutos.
  • Respira por la nariz y exhala lentamente por la boca
  • Piensa en todo lo que hiciste en el día positivamente.
  • Visualiza todas las cosas buenas que tienes.
  • Registra todo en un cuaderno lo que puedes hacer por ti.

Ser conscientes de una misma, sin mentir

Ser conscientes de lo que vamos haciendo para crecer como alma, es un gran paso. Aceptarnos como humanos, imperfectos, pero trabajando en pos de una evolución y vibración alta, es lo que hace bien a nuestra alma. Todo lo que nos haga sentir bien, mejora nuestra red vincular y energética.

Usemos la envidia como un puente hacia la creatividad y la sanación. Impulsémonos a hacer y ser mejores versiones, y modificar sensaciones y energías que nos dañan, nos lastiman. Y regalate estas palabras “Me acepto, me quiero, me perdono, te amo, lo siento”

Debes aprender a vivir buenas situaciones donde crezcas, no de vivir en momentos desesperantes y que no te hacen progresar. Todo depende de ti.

Aprende a agradecer y devolver regalos que no te pertenecen. Pues como ves, hay almas que aún no han alcanzado el siguiente peldaño hacia la meta final, que es el amor incondicional.

Conclusión

Ahora bien, dime, ¿en qué momento estas de tu vida? ¿te envidian o envidias? ¿qué aprendiste en este post? Entiendo que no es fácil aplicar todas estas enseñanza rapidamente, pero si no evolucionas, te quedarás estancada y seguirás sufriendo por no cambiar actitudes.

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